Hoy he quedado con el chico sin nombre, aka Edu: Hemos ido a tomar un café y bueno, hemos hablado de la universidad, del mundo laboral y del mundo jurídico-económico. Puede parecer un coñazo, pero realmente me ha apasionado ver que hay gays que no solo piensan con el pene y que son capaces de hablar de otros temas de actualidad que no sea el archiconocido “¿cuánto te mide?” o “¿eres activo o pasivo?“.
Lo que hacen las casualidades: ¡Mientras esperaba al metro para volver a casa, me he encontrado con mi amiga Miranda en el andén! Hacía muchísimo que no la veía, aun y vivir a 15 minutos de casa, y evidentemente me he ido con ella a pasar el resto de tarde. Miranda es como mi hermana mayor, aun y llevarnos pocos meses, siempre hemos ido juntos desde que éramos unos enanos que no levantábamos un palmo del suelo; siempre compartía con ella los bocadillos en el recreo, siempre nos quedábamos a dormir el uno en casa de la otra (porque siempre era yo el invitado) y nos zampábamos boles enteros de Chococrispies a las tantas de la madrugada mientras jugábamos a inventarnos historias y a escribirlas en un papel; fuimos los primeros en clase en comunicarnos con nuestro propio lenguaje de signos, con el cual nos comunicábamos las noches de colonias de litera en litera… hemos vivido tanto juntos, y hemos sido tanto el uno para el otro en nuestra infancia y adolescencia, que sé que eso nunca va a cambiar, pasen días o años sin hablarnos, llueva o haya tormenta. Es por eso que aunque habíamos perdido casi por completo el contacto después de graduarnos, el hecho de volver a reencontrarnos hará unos meses después de tanto es una alegría. A ver si por fin tengo una agenda un poco menos ahogada y podemos ir a pasear a nuestros perros al menos una vez por semana.
Anoche antes de acostarme hice un test de Facebook de los más tontos que he hecho en mi vida, que te decía la inicial del amor de tu vida -vale lo acepto, soy lo peor, pero mi aburrimiento era máximo- y qué casualidad, no me podía salir otra letra: ¡la J!
Cuál es mi sorpresa esta mañana al conectarme y ver el post de Jordán:
Jordán, el 16 de abril a las 6:52
jajaja soy tu gran amor no lo niegues jajajajajaja
Hay que ver cómo me está cogiendo por este niño, cómo era yo esta noche cuando solo iniciar sesión ya tenía una ventanita naranja suya en mi barra de inicio… Y me he dado cuenta que no es que pase de mí, es que tiene clase y exámenes y parece que no se trata de una excusa. ¡Bieeeeeeeeeeeeen!
Hoy aparece otro personaje en escena: Harold, el estadounidense que está de au-pair en Madrid y que busca amigos por facebook… Hablando y hablando con él (así uno practica el inglés para este verano) me he enterado que se lió con Darío y que éste lo ventiló por “koala” (es decir, por plasta). Si es que el mundo es un pañuelo ¡y la mitad es homosexual! Sin duda una escena muy cómica, porque sé que aunque lo niegue, ambos sabemos que Darío estaría dispuesto a volver a intentarlo, y Harold no tendría ningún problema en darme clases orales de inglés (Que modestia la mía también).
Sería interesante estudiar el comportamiento de las hormonas cuando llega la primavera, de hecho creo que mañana googlearé a ver qué encuentro… Todos y cada uno de nosotros nos guiamos por nuestros instintos más sexuales, dejándonos llevar como animales en celo, y si no que se lo pregunten a mi amiga Cayetana y a su vecino del primero A.
Interesante, sr.Marshall.